En busca del diagnóstico perdidoDiario del diagnóstico

Las primeras señales

Antes del diagnóstico no había una palabra. Había una sensación, repetida durante décadas, de ir siempre un poco a contracorriente sin entender por qué.

Patrones que por fin encajan

  • El agotamiento después de cualquier evento social, por bueno que fuera.
  • La necesidad de rutinas que los demás veían como "manías".
  • La intensidad con la que sentía los ruidos, las texturas, las luces.
  • El esfuerzo invisible de "parecer normal" todo el rato.

El primer "clic"

Fue leyendo el testimonio de otra mujer autista adulta. Frase tras frase pensaba: esto soy yo. No era un trastorno nuevo aparecido de la nada. Era el nombre de algo que siempre había estado ahí.

Reconocer las señales no fue el final del camino. Fue el principio de poder explicarme a mí misma.

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